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Durante la lactancia

II. La hidratación y la función del agua durante la lactancia materna.

La lactancia materna está reconocida como la mejor nutrición para los lactantes y se recomienda siempre que sea posible. Muchos informes destacan los beneficios a corto y largo plazo de la lactancia materna, tanto para la madre como para el bebé (Turck, 2005; Schack-Nielson and Michaelsen, 2006). Durante este periodo, la hidratación resulta especialmente importante, ya que la producción de leche materna aumenta considerablemente la pérdida de agua de la madre.

II.1. El agua en la leche materna

La lactancia implica unas respuestas fisiológicas específicas de la madre y exige un aumento del aporte de nutrientes y agua (IoM, 1991).

La producción de leche aumenta gradualmente a lo largo del periodo de lactancia; se sitúa en torno a 750 mL/día seis meses después del parto en mujeres que dan lactancia materna exclusiva (Neville et al., 1988) (Figura 7). Pero la producción de leche puede ser muy superior: las madres lactantes que alimentan a sus gemelos exclusivamente con leche materna pueden producir hasta 2-3 L/día de leche (IoM, 1991). La cantidad producida depende directamente de la demanda del lactante.

850
800
750
700
650
600
550
500

7-1415-28 30-59 60-150

 

Figura 7. Índices medios de producción de leche en mujeres con lactancia materna exclusiva.

            Adaptado de Neville et al. 1988

 

La leche materna contiene, de media, un 87% de agua (EFSA, 2010), y el contenido en agua varía según la hora del día. Durante una sola toma de lactancia, la leche del principio de la toma tiene un mayor contenido en agua y mantiene al lactante hidratado, mientras que la leche del final de la toma contiene de dos a tres veces más grasa que la leche del principio (Riordan and Wambach, 2009).

Como la leche materna se produce utilizando el agua del cuerpo de la madre, un volumen de leche de 750 mL/día con un 87% de agua equivale una pérdida adicional de agua considerable para la madre en comparación con la pérdida normal diaria. Así pues, a las mujeres lactantes les puede resultar difícil mantener el equilibrio hídrico.

 

II.2. Consecuencias de la lactancia materna sobre el agua corporal

La ingesta de agua materna durante la lactancia debería ser suficiente para compensar la pérdida de agua a través de la leche. Así, en teoría, la ingesta de agua de las madres lactantes debería ser, como mínimo, equivalente a la de las mujeres no lactantes, a la que se le suma la cantidad de agua transferida a la leche materna, que se calcula que es de 600 a 700 mL/día (EFSA, 2010; IoM 2004) (Figura 8).

 

balance de agua en las mujeres en periodo de lactancia: patrón

Figura 8. El equilibrio hídrico en las mujeres lactantes.

Actualmente hay pocos datos sobre la ingesta de líquidos real en mujeres lactantes. Dos estudios, realizados con un número limitado de mujeres, han demostrado que la ingesta de líquidos por mujeres lactantes en EE.UU. es aproximadamente un 16% (300mL) mayor que en las mujeres no lactantes (Ershow et al., 1991); lo cual no basta para cubrir los requisitos teóricos (Stumbo et al., 1985), pero estos resultados deben ser confirmados con más estudios.

Desde un punto de vista fisiológico, una sensación de mucha sed, declarada durante una toma de lactancia materna, podría ayudar a aumentar la ingesta de líquidos (Bentley, 1998). Sin embargo, los mecanismos subyacentes no son claros y se desconoce el efecto de esta sensación de sed en la ingesta de líquidos por la madre.

II.3. La hidratación y la producción de leche materna

Se ha planteado la cuestión de si la cantidad de líquidos ingeridos puede influir en la producción de leche materna. Pero los datos científicos han demostrado de forma coherente que ni una mayor ni una menor ingesta de líquidos afectan al volumen de leche producida (Dusdieker et al., 1985; Dusdieker et al., 1990; Horowitz et al., 1980; Prentice, 1984).

Esto coincide con los datos que demuestran que el estado general de nutrición de la madre tiene escasa influencia en la cantidad y calidad de la leche (IoM, 1991). Los lactantes reciben los nutrientes y el agua que necesitan, a veces en detrimento de la madre, y la cantidad de leche depende de la demanda del bebé.

Sin embargo, son deseables una dieta saludable y una hidratación adecuada para mantener la salud de la madre (IoM, 1991) y, por ello, a menudo es lo que recomiendan los profesionales de la salud a las madres lactantes (Lawrence and Lawrence, 1999).

 

 

Para retener

La producción de leche materna aumenta progresivamente a lo largo de la lactancia, llegando a 750 mL/día seis meses después del parto.
La leche materna se compone principalmente de agua (un 87% de media).
La madre necesita compensar la producción de leche bebiendo suficiente agua.
La cantidad de leche producida satisface las necesidades del lactante, aunque esto suponga que la madre corra el riesgo de deshidratarse.

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